Controlando el hambre y las ganas de comer
Una cosa de la que me he dado cuenta es que después de un mes de régimen el apetito es menor, antes comía muchísimo era de los que comían dos platos bastante llenos (en mi casa nunca había dudas sobre si 1 ó 2 chuletas para mi, o si 1 ó 2 filetes) y cenaba igualmente dos platos bastante llenos, a parte del incesante picoteo que realizaba durante todo el día.Ahora poco a poco voy reduciendo mi ingesta de comida, al principio seguía con mis dos pechugas de pollo a la plancha, o mis dos filetes de tenera, y ahora he logrado reducirlo a uno, tal y como me recomendaba la DUE, creo que es una cuestión progresiva y de ir educando al estómago.
Otra cosa son las ganas de comer,que es distinta de la sensación física de hambre, las ganas de jalar lo que sea de asaltar al nevera, de picotear la tapa que te ponen con la cocacola, el ¡Quiero un huevo Frito o me liaré a tiros! o un plato de pasta por ala que me inmolo! (aunque sobre esto estamos trabajando en ello). Además llevo dos días viendo una empanada de carne en mi casa, con la que solo pensar en ella se me hace la boca agua.
El caso es que estas ganas de comer también se van domesticando, es más complicado, porque lo de ser gordo como dije en mi caso es más vocación que condición, pero poco a poco te vas deshabituando igual que con el tabaco el problema es lo que sucederá cuando deje el regimen. Por un lado me gustaría cuando termine poder llevar una vida más o menos normal y picar algo de vez en cuando pero por otro lado me pregunto si lograré llevar un control para no volver a engordar o incluso si ese control es posible.
En fin, os dejo ya
Salud!
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